Aunque algunos alimentos en su estado natural no contienen gluten, a veces se contaminan durante el procesamiento o el empaquetado. Aquí te menciono tres de ellos:
Avena: La avena por sí misma no contiene gluten, pero suele cultivarse, procesarse y empaquetarse junto con otros cereales que sí lo tienen, como el trigo. Esto puede provocar que esté contaminada con trazas de gluten. Para las personas que siguen una dieta libre de gluten, es recomendable buscar avena certificada sin gluten.
Frutas y verduras secas: Las frutas y verduras frescas no contienen gluten, pero las versiones secas pueden estar procesadas en instalaciones que manejan productos con gluten. Además, algunos fabricantes añaden harinas de trigo o gluten como antiaglomerante. Por lo tanto, es importante revisar bien las etiquetas.
Papas fritas: Las papas en sí no contienen gluten, pero las papas fritas, especialmente las que son preenvasadas o preparadas en restaurantes, pueden estar en contacto con aceites o freidoras que también se usan para productos con gluten. Además, algunos aderezos o especias que se les añaden pueden contener gluten.

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